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Actitudes que sólo tienen los niños que fueron bien educados por sus padres

Los niños que han sido bien educados por sus padres, muestran un patrón de actitudes no siempre evidentes pero presentes.

Por Redacción

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Actitudes que sólo tienen los niños que fueron bien educados por sus padres Actitudes que sólo tienen los niños que fueron bien educados por sus padres

Para educar adultos responsables, hay que comenzar con una crianza fomentando valores, empatía, entendimiento y diálogo desde niños. Ellos no nacen siendo ‘bien portados’, hay que enseñarles a respetar y esto no tiene nada que ver con si son más hiperactivos que otros, pues no es la energía, sino enseñarles a canalizarla y sobrellevar las emociones.

Hay que reconocer cuando los hijos se portan bien, hay que animarlos a continuar con esta actitud y nutrir todos sus sentidos con una educación que trabaje emociones, sensaciones e inteligencia, incluida la emocional.

 

Los niños que se portan bien actúan de cierta forma y estas actitudes no siempre son evidentes, pero hay que saber reconocerlas para incentivarlas, desarrollarlas más y motivar a los pequeños a continuar con una postura así, honesta, positiva y creciendo de todo lo que les rodea. Según el sitio ‘India Parenting’, estas son las actitudes que denotan que un niño fue bien educado.

Saludan

Los niños educados saludan a las personas que conocen, no importa si es alguien nuevo o alguien que ya conocían. Además, también se despiden al, por ejemplo, salir de la escuela o de algún lugar, porque la cortesía es parte de su rutina.

 

Dicen por favor y gracias

Así mismo, la humildad y generosidad son algo que se les ha enseñado a valorar, así que piden las cosas por favor, dan las gracias y hasta se disculpan si es necesario; todo señal de buen comportamiento.

Valoran el tiempo

Si decimos que valoran el tiempo no es en el sentido de que lo atesoran o de querer crecer, sino de saber administrarlo y entenderlo como regla social; es decir, adquieren el hábito de la puntualidad y se preparan para su día con organización.

Esperan su turno

Ya sea que estén jugando o estén conviviendo con alguien más, esperan pacientes su turno, porque se les han explicado las normas sociales y han desarrollado habilidades de socialización.

Piden permiso antes de usar algo

Respeto también se combina con consideración y los niños bien portados piden permiso antes de usar algo, ya sea en casa, al tomar algo o hasta jugar con los juguetes, o con sus amigos,  por ejemplo, así que ellos nunca arrebatan nada.

Actitudes que sólo tienen los niños que fueron bien educados por sus padres. FOTO: Unsplash

No interrumpen ni gritan

No tiene que ver con que sean callados o energéticos, los niños bien educados han aprendido sobre comprensión, así que no gritan ni reclaman, más bien manejan sus emociones y esperan su turno de hablar o responder.

No avergüenzan a nadie

Esto se refiere a que no están tratando siempre de llamar la atención e interrumpiendo a sus padres, a los mayores o las actividades que no les competen, incluso entre amigos, en casa o en la escuela, pues tienen el cuidado de tener paciencia.

 

Juegan bien y comparten

Es importante enseñar a los niños a compartir y ser justos, no arrebatar cosas, insultar o caer en la ira si las cosas no son como quieren. Así que juegan con todos y comparten con todos.

Asumen la responsabilidad

Igualmente positivo es enseñarles a asumir su responsabilidad y si un niño bien educado comete un error o destruye algo, no culpa ni se excusa, asume el error y mantiene la calma ante lo que sea la consecuencia.

 

Hacen cumplidos

A veces, los niños pequeños también aprenden a ser considerados con gestos y palabras. No debe sonar como manipulación, sino verdadero agradecimiento o reconocimiento.

Los niños bien educados pueden mostrar algunas o todas las características anteriores, así que si actúan de una o dos de las formas mencionadas, es positivo y hay que seguir trabajándolo; si no, sólo hay que apoyar más los valores para que aprendan de responsabilidad y empatía.

 

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