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La explosión de un coche bomba mata al menos a 20 personas en Somalia

El atentado suicida se produjo en el puerto de Mogadiscio, la capital de Somalia. Algunos consideran que el grupo terrorista Al Shabaab es el responsable.
 

Por Redacción

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La explosión de un coche bomba mata al menos a 20 personas en Somalia La explosión de un coche bomba mata al menos a 20 personas en Somalia

Más de 20 personas murieron en Somalia después de que un coche bomba suicida explotara frente a un restaurante cerca de Mogadiscio, la capital del país africano.

Según el informe de la agencia de noticias EFE, la explosión tuvo lugar el viernes por la noche y causó importantes daños materiales en el restaurante Luul Yemeni, dejando a 30 personas heridas.

La explosión produjo columnas de humo y se produjeron varios disparos, según los testigos del atentado y los medios de comunicación estatales.

Según Al Jazeera, la explosión del coche en marcha provocó el derrumbe de al menos un edificio cercano al restaurante. El atentado se produjo a la hora de la cena, cuando el restaurante estaba al máximo de su capacidad.

"Hasta ahora hemos transportado a 20 personas muertas y 30 heridas desde el lugar de la explosión", dijo a Reuters el doctor Abdulkadir Aden, fundador de los servicios de ambulancia AAMIN.

Truquía condena el ataque en Somalia

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía emitió un comunicado en el que condenaba el "ataque terrorista" contra civiles en Somalia, que también provocó la muerte de fuerzas de seguridad.

"Extendemos nuestras condolencias a nuestro pueblo hermano y al Gobierno de Somalia. Deseamos la misericordia de Alá para los que perdieron la vida, transmitimos nuestras condolencias a las víctimas y deseamos una pronta recuperación a los heridos." 

 

Ningún grupo ha reivindicado la autoría, pero el país se enfrenta a ataques recurrentes de los insurgentes de Al Shabaab, vinculados a Al Qaeda.

El grupo fue expulsado de Mogadiscio por las fuerzas gubernamentales respaldadas por 20.000 soldados de la Unión Africana en 2011, pero el grupo sigue controlando franjas de territorio fuera de las ciudades, desde donde lanzan ataques contra objetivos gubernamentales, y ocasionalmente cruzan la frontera para realizar incursiones en Kenia.

Al-Shabaab lleva a cabo con frecuencia este tipo de atentados en Somalia y otros lugares como parte de su campaña para derrocar al gobierno central del país del Cuerno de África y establecer su propio gobierno basado en su estricta interpretación de la ley islámica.

Al-Shabaab recluta jóvenes en Somalia

Según el Centro de Lucha contra el Terrorismo, las limitadas oportunidades educativas y el desempleo han llevado a los jóvenes de Somalia a unirse al grupo terrorista Al Shabaab como principal sustento, un trabajo que generalmente requiere poco esfuerzo y está bien pagado.

El Centro entrevistó a 15 jóvenes, de los que obtuvo respuestas como que era más fácil salir a la calle a patrullar llevando un arma en comparación con otras actividades como la construcción. Los jóvenes también se ven afectados por algunos de los efectos de la pobreza, como la baja autoestima.

 

"El hecho de que muchos jóvenes somalíes estén desempleados y dependan de sus parientes para ganarse la vida, ya sea en Somalia o en la diáspora, debilita su autoestima de tal manera que cuando surge la oportunidad de valerse por sí mismos, no tardan en aprovecharla".

También influye la posibilidad de ser víctimas de la violencia extremista si deciden no unirse a Al Shabaab, ser tachados de hombres débiles o leales al Gobierno Federal de Transición (GFT).

Otros jóvenes también dijeron que decidieron convertirse en terroristas tras un bombardeo de las fuerzas de paz de la ONU que causó daños materiales y múltiples vidas, por lo que, en busca de venganza, decidieron hacerse miembros de Al Shabaab, así como para "protegerse a sí mismos y a sus familias". 

La violencia en tiempos electorales

Las tensiones políticas en Somalia se agudizaron entre 2018 y 2019, intensificándose antes de las elecciones legislativas de 2020 y ante la proximidad de las presidenciales de 2021. Las autoridades somalíes se aliaron con otros países en la lucha contra Al Shabab, que desde entonces ha provocado miles de muertos en el país.

La Misión de Asistencia de la ONU en Somalia (UNSOM) registró un total de 1.154 víctimas civiles hasta mediados de noviembre, el 67% de las cuales se atribuyeron a ataques indiscriminados y selectivos, principalmente por parte de Al Shabab. El grupo ataca regularmente a la población civil y a las infraestructuras civiles, lanzando ataques indiscriminados y llevando a cabo asesinatos sumarios de quienes considera vinculados al gobierno, así como de periodistas y otros civiles.

Durante las primeras semanas de septiembre de 2020 se registraron más de una docena de ataques terroristas contra civiles en Somalia, además de múltiples ataques por parte del grupo terrorista contra bases militares de los Estados Unidos en el país y en el norte de Kenia. 

Los grupos de milicia han definido históricamente el panorama del conflicto en el país,especialmente desde que la guerra civil comenzó hace más de 30 años. Según Human Rights Watch, tanto los insurgentes como las autoridades locales y el gobierno federal ha optado por la violencia armada para conseguir que sus intereses de impongan, violando en todos los casos los derechos humanos.

Estados Unidos contra Al-Sabab

Expertos como Hussein Sheikh-Ali, ex asesor de seguridad nacional somalí, han advertido que, en el mejor de los casos, la política estadounidense contra al-Shabaab está resultando ineficaz. En el peor de los casos, afirman, está aumentando las tensiones y provocando que al-Shabaab demuestre que puede llevar a cabo más ataques.

Las misiones estadounidenses en el país africano se encargaron principalmente de operaciones antiterroristas, con especial atención a Al Shabaab. Las tropas estadounidenses también proporcionaron entrenamiento a las fuerzas somalíes para realizar redadas y capturar a los líderes del grupo.

Estados Unidos también ha apoyado al gobierno local mediante ataques aéreos contra militantes y bases de al-Shabab. En agosto de 2020, la Fuerza Aérea de Estados Unidos anunció que había eliminado a uno de los principales miembros del grupo terrorista, identificado como Abdulkadir Commando, que había ocupado varios puestos de responsabilidad en Al Shabaab.

Según Amnistía Internacional, a lo largo de 2020 el Mando de África del Ejército de Estados Unidos (AFRICOM) lanzó al menos 63 ataques con drones y aviones tripulados que causaron víctimas civiles.  Desde finales de 2017, los ataques de drones estadounidenses habían matado al menos a 17 civiles y herido a otros ocho.

¿Por qué la violencia no para en Somalia?

Los esfuerzos actuales para fortalecer el Ejército Nacional de Somalia no están rindiendo la cantidad suficiente de soldados nacionales somalíes que sean competentes en la lucha contra el terrorismo. La intensificación de la rivalidad entre el Gobierno Federal y los estados miembros de la nación ha obstaculizado aún más el despliegue de sus fuerzas de defensa.

Como resultado, países como Estados Unidos, Kenia, Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos están perdiendo el deseo de ayudar en el proyecto de nación democrática y del Estado de Derecho en el país.

Antes de finalizar su administración, Donald Trump ordenó la retirada de los aproximadamente 700 soldados estadounidenses en las bases militares de Somalia en un intento de reducir la presencia de Estados Unidos en el extranjero, argumentando que las operaciones eran costosas e ineficaces para acabar con el terrorismo.


Otros países como Alemania y el Reino Unido han dirigido sus esfuerzos a apoyar a las milicias afiliadas al gobierno financiando sus operaciones, argumentando que el país se ha vuelto dependiente de estos grupos en la lucha contra el terrorismo y que no es sostenible depender del pequeño e incompetente Ejército somalí y de la Policía Nacional somalí.

 

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