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Una pistola con diamantes y dos pelos de 'Kiki' Camarena, entre las pruebas contra Caro Quintero

Un policía estatal de Jalisco, quien fue identificado como Raúl López Álvarez, relató a detalle sobre el secuestro de “Kiki Camarena”
 

Por Redacción

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Una pistola con diamantes y dos pelos de 'Kiki' Camarena, entre las pruebas contra Caro Quintero Una pistola con diamantes y dos pelos de 'Kiki' Camarena, entre las pruebas contra Caro Quintero

Una lista de evidencias contra Caro Quintero ha sido posible armar gracias a procesos judiciales en California, reportes, tuits, testimonios y lo que han decradado los propios capos de la droga, que también incluyen una pistola con incrustaciones de diamantes, un video, audios del tortuoso interrogatorio a Enrique Camarena y dos cabellos del agente de la DEA.

Un policía estatal de Jalisco, quien fue identificado como Raúl López Álvarez, relató a detalle sobre el secuestro de “Kiki Camarena”, dijo que el 7 de febrero de 1985 acompañó a un grupo de agentes que trabajaban para el Cartel de Guadalajara, fueron al Consulado de Estados Unidos en dicha ciudad con un claro objetivo: secuestrar al agente antinarcóticos Enrique “Kiki” Camarena, quien había golpeado a la organización con su investigación.

El policía estatal contó que el rapto no fue violento, al menos al principio, pues le mostraron sus placas policiales y lo convencieron mediante engaños, para que los acompañara a un lugar, ese día, fue el último que sus compañeros lo vieron con vida.

Según publicó Univisión, los agentes estatales llevaron a Camarena a una lujosa residencia ubicada en Lope de Vega, 881, que al parecer era propiedad de Rafael Caro Quintero, uno de los jefes del cartel para interrogarlo, torturarlo y asesinarlo.

López Álvarez había comentado en una conversación grabada por un agente de la DEA encubierto que puso en práctica sus mejores tecnicas de tortura.

“Él le dijo al agente especial Abel Reynoso que participó en la golpiza al agente Camarena usando barras de acero incandescentes”, según relata un memorando de sentencia del Distrito Central de California de la Fiscalía Federal en 1988.

Añadió que dejó que otros siguieran golpeando a Kiki Camarena, mientras el se marchaba de la residencia y cuando volvió con el otro jefe, Ernesto Fonseca “Don Neto”, vio que el agente de la DEA agonizaba, así que Don Neto le dio una cachetada a Caro Quintero porque “había llegado muy lejos” y eso los metería en serios problemas con el gobierno estadounidense.

El agente estatal había hablado con mucha confianza ante el agente Reynoso, pues no se imaginaba que grababa cada una de sus palabras.

Años más tarde, López Álvarez vio ese video durante su juicio en 1988, en una corte federal de Los Ángeles, California, donde fue condenado a cadena perpetua por el secuestro y asesinato de Enrique Camarena y por el crimen organizado.

Pero ese no es el único video que tienen el gobierno de Estados Unidos para enjuiciar a Caro Quintero en el tribunal de Los Ángeles, pues es posible elaborar una lista de pruebas físicas en las que se incluye una pistola con incrustaciones de diamentes exhibida en el museo de la DEA en Virginia, gracias a otros procesos judiciales, reportes, tuits, testimonios y lo que ha declarado el propio narco. 

“LOS DIAMANTES SON PARA SIEMPRE, pero nunca olvidamos: ‘Kiki’ Camarena + pistola propiedad de Rafael Caro Quintero, quien ordenó su asesinato”, tuiteó la DEA en 2017, junto a unas imágenes de una Colt calibre .45 que le confiscaron a Caro Quintero en Costa Rica, donde fue arrestado en 1985.

Pruebas y más pruebas

La Fiscalía asegura que tiene copias de los audios grabados durante el tormentoso interrogatorio a Camarena y parte del contenido fue revelado en el juicio de René Martín Verdugo Urquidez, en 1988, un lugarteniente de Caro Quintero, encargado de mover toneladas de marihuana al estado de Arizona y uno de los objetivos de Camarena.

De acuerdo con las investigaciones oficiles, registros forenses encontraron cabello de Verdugo en el cuarto de la casa de Caro Quintero, donde torturaron al agente de la DEA, así como dos cabellos de Camarena y otro de quien fue su principal interrogador, Sergio Espino Verdín, quien era comandante de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS).

 

“La casa de invitados fue el lugar de interrogación y tortura para el agente Camarena. La presencia del cabello de Verdugo en la casa de invitados indica que Verdugo estuvo presente y que él participó en el interrogatorio a Camarena”, afirmó la Fiscalía federal en 1988.

Uno de los cómplices de Verdugo Urquidez, Eugene Hollestelle, reveló que lo escuchó referirse a la tortura de Camarena: “el narco (como les llamaban a los policías antinarcóticos) estaba llorando y pedía piedad”.

 

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