Salud

En qué momento la ansiedad se convierte en un trastorno y hay que atenderlo

Todas las personas presentamos ansiedad, pero sus niveles y síntomas hablan de qué tanto ha mermado este problema en la salud mental; hoy te decimos cómo saber que se padece como un trastorno psicológico
 

Por Redacción

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En qué momento la ansiedad se convierte en un trastorno y hay que atenderlo En qué momento la ansiedad se convierte en un trastorno y hay que atenderlo

La ansiedad es una sensación normal en todas las personas, que se activa en ciertas circunstancias o momentos que nos sacan de nuestra zona de confort. Pero, ¿qué pasa cuando estos estados con muy frecuentes e incluso llegan a tener repercusión en nuestra salud física? Hoy te hablamos del momento en el que la ansiedad se convierte en un trastorno psicológico

De hecho, la pregunta que hicimos arriba es un primer paso, como un primer indicador que aparece en la mente. Mucha gente convive con esta emoción a diario y a la larga, puede convertirse en un motivo de sufrimiento y preocupación. El trastorno de ansiedad debe atenderse para aliviar esos estados patológicos de los que se está consciente que no son del todo "normales". 

Llega un momento, en el que la calidad de vida y funcionalidad social se ven afectadas y es ahí cuando hay que poner manos a la obra para atender los problemas de ansiedad. Es bien sabido que los trastornos mentales pueden ser igual o hasta más discapacitantes que las enfermedades físicas. 

 

Muchas personas presentan estrés o ansiedad moderada, sin embargo, no todos los casos pueden ser considerados como algo patológico o que necesite algún medicamento para aliviarlo. A continuación, mencionamos esos indicios de que se está presentando un trastorno severo y que hay que acudir con un especialista a la brevedad posible.

 

Indicadores de un trastorno de ansiedad

Hipervigilancia

Investigaciones realizadas en Estados Unidos han revelado que uno de los síntomas más evidentes de ansiedad patológica, es la hipervigilancia del ambiente; esto indica que se está entrando en un estado psicológico por el que hay que preocuparse. Este concepto es un estado elevado de sensibilidad sensorial en el cerebro que se orienta solo a peligros y amenazas, cuando incluso no los hay. 

Es una sobre estimulación del pensamiento en la que la mente no deja de darle vueltas a las situaciones, incluso la más insignificante. Se puede sentir como entrar en un callejón sin salida que lleva al cansancio mental, y a veces hasta al físico, por el estado continuo de nervios y estrés. 

Angustia

Esta se presenta como un estado de temor permanente que no deja a una persona ser completamente. Un estado emocional que llega al grado de paralizar, habla de un nivel de ansiedad patológica importante; sentir angustia es tener miedo constante, junto con sentimientos de vacío existencial y amenaza.

La ansiedad puede paralizar e incapacitar cuando es un trastorno. / Especial Pexels

 

Desesperanza y miedo irracional

Cuando se padece un trastorno de ansiedad, se puede entrar en un estado constante de negatividad y de pérdida de la ilusión. Es como si se escuchara constantemente un rumor que nos habla de que todo está mal, La mente no logra ser controlada y se vuelve caótica. No es sano que la desesperanza se vuelva una compañera de vida, y su presencia podría hablar igual de un trastorno de depresión.

 

Niebla mental

Este concepto, que parece como físicamente imposible, consiste en la imposibilidad de tomar decisiones y pensar con claridad. Esto pasa porque el cerebro entra en un estado de supervivencia, en el que le es mejor reducir recursos y energía. Entonces, las personas con trastorno de ansiedad se limitan a actuar como si estuvieran en piloto automático, para aliviar la batalla emocional. Todo esto deriva en problemas de atención, memoria e innovación.

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